Gomosis, roya y pulgones.

¡Saludos a todxs!

Nos hemos encontrado durante estos días con el huerto repleto de nuevos amigos; bueno, de nuevos amigos y de otros a los que quizá no los veamos así. Y es que la primavera nos trae de todo a este vergel in crescendo en el que desarrollamos las actividades que este colectivo representa y que no vería posible su actividad si no no fuese por la existencia del Espacio Social Okupado y Autogestionado La Dragona en el que se realizan los talleres y está ubicado el huerto urbano que gestiona Revuelta en la Huerta 3.0.

Entre los visitantes habituales en las flores que crecen por aquí (hablamos de los Bombus terrestris entre otros) también han decidido acompañarnos, tanto por fallos del colectivo como por gusto de los mencionados, algunos otros que quizá no sean tan bien recibidos y cuya población intentamos mantener bajo mínimos para evitar problemas mayores. En este caso hablamos de dos enfermedades fúngicas, la gomosis y la roya, y de una de origen animal, el habitual y prolífico pulgón.

La gomosis es una enfermedad fúngica causada por la acción de varios hongos del género Phytophthora cuyo desarrollo y crecimiento está directamente relacionado con el exceso de humedad tanto a nivel ambiental como en el suelo. La principal característica es un exudado gomoso en las ramas y tronco de la planta infectada. En nuestro caso lo ejemplificamos con una fotografía del albaricoque que reside en el espacio autogestionado por el colectivo.

La roya es otra enfermedad de origen fúngico, de la RAE perteneciente y relativo a los hongos, que en nuestro caso pensamos ha colonizado un ejemplar de aligustre o Ligustrum japonicum que desde hace años forma parte del espacio gracias a la donación de unx vecinx del barrio. La roya es causada por una serie de hongos de la clase Pucciniomycetes y su mecanismo de desarrollo es el mismo que el de casi cualquier hongo: unas condiciones elevadas de humedad.

El pulgón es el último de los mencionados hoy., un insecto parásito de la familia Aphididae (o áfidos en su castellanización) cuya abundancia y gran amplitud de ejemplares especializados en plantas concretas les permiten poseer los mecanismos más adecuados para conseguir el fin necesario para su supervivencia. En el caso del huerto urbano del ESOA La Dragona, las coles de Milán han sido las afectadas por su voraz apetito.

Entre los tratamientos que estamos realizando para frenar el avance de estos nuevos y dañinos huéspedes os recomendamos, por supuesto en el ámbito ecológico ,la reducción de riego y el uso de algún fungicida de amplio espectro y natural como son el cobre o el azufre para las plantas afectadas por algún tipo de hongo y para el pulgón algún compuesto de extracción natural como el aceite de Neem o Quassi amara o, por ejemplo, la gran variedad de purines que funcionan tanto como insecticida natural como fitofortificante para nuestras plantas: el purín de ajos o el de ortigas, como el que realizamos hace poco en uno de nuestros talleres semanales, funcionan a la perfección.

Sin más por hoy, nos despedimos hasta la próxima. Esperamos veros por aquí en los talleres que organizamos todas las semanas.

¡Salud!

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